Ver lo grande en lo pequeño: por qué elegí los insectos
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Cuando comencé a crear la colección En el Pequeño Paisaje, sabía que sería más que solo ilustraciones. Quería crear algo que abordara lo sutil, algo que los niños no siempre puedan expresar con palabras, pero que puedan sentir. Algo tranquilo, pero a la vez poderoso. Y eso me llevó a los insectos.
¿Insectos en la habitación de los niños?
Para muchos, puede parecer inesperado. Cuando pensamos en la decoración de habitaciones infantiles, solemos ver conejos, ositos de peluche y quizás globos aerostáticos. Suaves, adorables y de eficacia comprobada. Pero quería mostrar que incluso lo inesperado esconde poesía, y que los niños son mucho más curiosos de lo que a veces creemos.
Los insectos son un símbolo perfecto de precisamente eso: curiosidad, paciencia, concentración e interacción . Se mueven despacio, con determinación. Transportan, construyen, descansan. Rara vez se les ve en el centro, pero son cruciales para todo lo que crece.
Crear algo en lo que el niño pueda reflexionar
Mis motivos no son representaciones realistas. Son interpretaciones: deliberadamente cálidas, estilizadas y, a veces, personales. Una hormiga con una mirada tranquila y amigable. Un gusano que emerge de la tierra con mejillas sonrosadas. Quería que los niños sintieran algo al encontrarse con cada figura: reconocimiento, quizás una historia, quizás simplemente calma.
No se trata sólo de decoración: se trata del sistema nervioso, la imaginación y el paisaje sutil que un niño lleva dentro .
Estética que apoya la seguridad
Las paletas de colores de En el Pequeño Paisaje son deliberadamente tenues: terrosas, cálidas y suaves. Cada motivo forma parte de un sistema más amplio: un entorno visual que proporciona al niño las condiciones para aterrizar, descansar y explorar.
Nos influencia más de lo que creemos lo que nos rodea. Para los niños, cuyos sistemas son abiertos y moldeables, el entorno se convierte casi en un cocreador. Por lo tanto, merecen una estética reflexiva.
De los insectos a los paisajes interiores
Al colocar un póster de esta colección, no solo se proyecta una imagen, sino que se transmite un sentimiento. Quizás inconscientemente. Quizás llegue como un susurro. Pero para un niño que ve una libélula en vuelo, un escarabajo en calma o una mariquita entre las flores día tras día, algo sucede. Quizás aprenden que el mundo no tiene que ser rápido y ruidoso para ser importante.
Y quizás eso es lo más importante que podemos darles.